Tener siempre a mano un botiquín de montaña y saber usarlo correctamente es algo que no debería faltar en nuestra vida cotidiana. Es tan poco el esfuerzo que emplearíamos en adquirir unos conocimientos que podrían salvar una vida, que es uno de los cursos, charlas o talleres obligados a realizar como aficionado a la montaña.

En este articulo no vamos a explicar técnicas de primeros auxilios ni cómo preparar un botiquín de montaña, creemos que antes son necesarios unos pasos previos. Lo que sí vamos a dar son una serie de consejos y unas pequeñas orientaciones de socorrismo. De todas formas, es obvio que la inmediata atención médica debe ser una prioridad, lo que a continuación se refiere es para evidentes casos de aislamiento o ausencia médica.

El botiquín de montaña que debes elegir, irá siempre en función de tu capacidad de uso y de los problemas que puedas encontrarte.

Algunos puntos importantes a tener en cuenta a la hora de preparar el botiquín de montaña:

   1. Es imprescindible que el recipiente del botiquín sea impermeable y a prueba de golpes.

   2. Normalmente será suficiente con un botiquín correctamente dimensionado y adaptado para todo el grupo, habitualmente se hará cargo de usarlo la persona más capacitada.

Recuerda que en actividades de montaña, el problema de uno puede ser el problema de todos, y que por tanto, todo el grupo puede verse afectado.

Dependiendo de la actividad (número de personas y capacidad médica, días, tipo de actividad, entorno, etc.), se adaptará un tipo u otro de botiquín de montaña que a groso modo y en un nivel básico debe disponer de medicamentos y soluciones como mínimo para lo siguiente:

  • Manta térmica y en caso de fuerte radiación solar (crema protectora del sol, lápiz labial, gorra y gafas de sol). Las ubicamos aquí para que no se olviden. Siempre deben acompañarnos en nuestras salidas a la montaña.
  • Material de curas (guantes estériles, vendas, gasas normales y vaselinadas, esparadrapo, apósitos y tiras adhesivas, tijeras, pinzas, hoja de bisturí, imperdibles, suero fisiológico, desinfectante, crema emoliente, cicatrizante…)
  • Pastillas potabilizadoras. Debido a la importancia de la hidratación para el rendimiento físico y algunas enfermedades (congelaciones, problemas relacionados con la altitud y con el calor, infecciones, etc.), nunca deben faltar en nuestro equipo personal (botiquín), cocina, etc. Tienes que deshacerse de mitos tales como “no beber para no sudar”, “yo sin agua camino mejor”, etc.

Hay una serie de medicamentos con amplia tolerancia médica, pero algunas personas pueden resultar alérgicas o no tolerarlos. Es IMPRESCINDIBLE que cada persona supervise los medicamentos que componen el botiquín de montaña y que se asesore con su médico sobre posibles incompatibilidades. Todo medicamento tiene contraindicaciones e intolerancias que pueden provocar problemas muy graves de salud, especialmente en niños, embarazadas, ancianos y enfermos crónicos). Siempre se acompañaran del correspondiente prospecto.

  • Antitérmicos-analgésicos (Ibuprofeno, paracetamol, metamizol, ácido acetilsalicílico…).
  • Antiinflamatorios (Ibuprofeno, dexketoprofeno, piroxicam, diclofenaco…). Acompañar de protectores gástricos o tomar acompañados de comida.
  • Antihistamínicos. Para reacciones alérgicas (ebastina, cetirizina,  rupatadina, fexofenadina, loratadina…)
  • Antidiarreicos.
    • Loperamida para diarreas habituales.
    • Neomicina para diarreas bacterianas, víricas…
  • Antipicaduras. Para picaduras de insectos (amoniaco, prometacina, dimetindeno…).

En cualquier caso, solamente llevar aquello que se sepa usar.

Aun así, siempre hay pequeños incidentes que sin ser peligrosos, te pueden hacer pasar algún mal momento durante tu actividad en montaña.

Ampollas

botiquín de montañaPueden llegar a comprometer seriamente la seguridad al limitar el desplazamiento. Normalmente se deben a la fricción repetitiva del calzado, arnés, etc., sobre la piel. El dolor o la molestia, es debida al líquido que transmite los efectos de la presión a las zonas sensibles de la dermis. Normalmente se abrirán con el simple roce. Las producidas por el frío o el calor (quemaduras) no se deben tocar.

Evolucionan en tres etapas: Aparece una pequeña molestia pero apenas ves un enrojecimiento en la piel. Es el momento de actuar protegiendo la piel con esparadrapo, apósitos especiales para ampollas, vaselina, un calcetín delgado debajo del grueso, etc.

1. Ya ha aparecido la ampolla. Si está intacta y no molesta al andar lo mejor es protegerla con un apósito especial para ampollas y curará sola.

Habitualmente molestará al andar por lo que lo mejor será que la vacíes con una aguja que previamente habrás desinfectado (calentándola al fuego por ejemplo). Al igual que toda la zona afectada (al pincharla, conviertes una herida estéril en una herida abierta con riesgo de infección).

En ocasiones puede ser conveniente que coloques un drenaje mediante un hilo de coser anudado en sus extremos para que permanezca en su lugar dentro de la ampolla y favorecer su vaciado. A continuación la protegerás con un apósito especial para ampollas. Nunca retires la piel muerta de la ampolla, te servirá de protección hasta que se regenere una nueva.

2. Si la ampolla se ha roto, tienes que tratarla como una erosión-abrasión. Limpieza abundante con agua y jabón y protegerla con gasa vaselinada o apósito especial para ampollas.

Insolación

En la insolación, los síntomas son piel caliente (a veces quemada por el sol), dolor de cabeza, náuseas, fiebre, escalofríos y debilidad. Aunque no suele ser grave en un entorno urbano, en montaña tienes que actuar con rapidez  consiguiendo bajar la temperatura mediante reposo al fresco, fricciones suaves con agua fría y descanso. NUNCA mediante medicamentos.

Si el afectado está consciente debes facilitarle una hidratación suave pero mantenida para evitar que vuelva a subir la temperatura.

Golpe de Calor 

Cuando la temperatura ambiental es superior a la del cuerpo, toda pérdida de calor depende de la evaporación del sudor. El tratamiento es el ya comentado para la insolación de bajarle la temperatura y preparar una evacuación urgente puesto que el riesgo de muerte o secuelas graves es muy elevado. NUNCA bajar la fiebre mediante medicamentos.

Lipotimia o Síncope Por Calor

Se trata de una pérdida súbita de consciencia de breve duración. Es frecuente en personas que permanecen de pie en ambientes calurosos. Se produce por una deficiencia en el riego cerebral provocado por deshidratación, vasodilatación de la piel y un retorno dificultado de la sangre de los miembros inferiores. Los síntomas son mareos, mucha sudoración, pérdida de fuerza, pesadez de piernas e incluso pérdida de conocimiento, siendo frecuente que en la caída se produzcan lesiones al faltar el reflejo protector. Debe dejarse al afectado en el suelo, estirado al fresco, con las piernas algo más elevadas para facilitar el retorno de la sangre al cerebro y facilitar la hidratación.

Cuerpos extraños en el ojo 

1. Mira hacia abajo.

2. Toma el borde del párpado superior con firmeza.

3. Presiona ligeramente la superficie del párpado superior con el costado de un lápiz romo.

4. Voltea hacia fuera la superficie interior del párpado.

Si ves el cuerpo extraño sobre la superficie interior del párpado, extráelo con la punta de un pañuelo limpio. No toques nunca el ojo.

Si no se soluciona el problema con este procedimiento puede estar afectado el globo ocular, en tal caso, acude a un médico.

Conclusión

¿Qué os ha parecido el articulo? ¿Os ha resultado útil? Déjanos tu impresión y si te ha gustado comparte en tus redes sociales, muchas gracias de antemano

Join the discussion One Comment

Leave a Reply